¿Preguntas al Tarot sobre terceras personas?

¿Preguntas al Tarot sobre terceras personas? en marifranstarot.com

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¿Preguntas al Tarot sobre terceras personas?

Ésta es una pregunta clásica que aparece en toda consulta al Tarot y que requiere cuidado al abordarla.

Mirada obscena, mirada curiosa o mirada a un@ mism@

Desde mi experiencia durante todos estos años como tarotista, y teniendo siempre una mirada curiosa, que no obscena, respecto a las motivaciones de mis client@s para realizar preguntas acerca de terceras personas, os expongo cuál es mi conclusión, fruto de encontrarme múltiples veces en esta circunstancia.

Es obvio que no hay una única mirada a la realidad y menos cuando lo que preguntamos es acerca de una persona. Por eso la foto con la que ilustro este post.
Al preguntar por terceras personas,  las respuestas del Tarot siempre van a apuntar hacia nosotr@s y van a destapar la información que necesitamos. Esto ocurre porque no hay una sola VERDAD. La verdad que nos presta el Tarot es subjetiva y siempre en el aquí y el ahora. Al preguntar por terceras personas, el Tarot nos facilitará la información que resuene con nosotr@s y nuestra situación en relación a aquello que preguntamos.

Más allá de la pregunta

Pongo unos ejemplos típicos para ilustrar más concretamente: preguntas tipo “quiero saber qué tal le va a fulanit@”, o “qué sentimientos tiene por mí”, o “cómo le va a fulanit@ con esa pareja”, etc
Lo primero que yo he experienciado, es que el Tarot no responde desde el punto de vista, emoción de la otra persona (por la que preguntamos), si no que lo hace desde donde nosotr@s podemos comprender y nos sirva la información que se nos facilita para entender y transformar.
Entender y transformar la motivación por la cual hemos preguntado, que tiene que ver con lo que se nos hace visible a nosotr@s porque resuena con nuestra realidad. Por eso, en muchas ocasiones, las respuestas del Tarot respecto a esas terceras personas despiertan nuestro lado más confrontativo, ratifican o contradicen lo que quien pregunta intuía, etc
Por eso, es seguro que en muy pocos casos las respuestas de las cartas son iguales para el que pregunta y el/la preguntad@.
Parece algo obvio a aclarar, pero en el momento de la consulta puede estar nada claro. Pondré un ejemplo: El típico caso es una pareja en conflicto, cada uno de los dos percibe al otro y al problema que comparten de forma distinta. Es precisamente eso lo que genera el “problema” y a la vez la solución, pues implica entender el lugar desde donde el otro siente y resuena con el problema común. El Tarot es el instrumento ideal para entender el lugar desde el que está percibiendo el/la otr@.

Personalmente

Yo personalmente accedo a hacer estas consultas o no, dependiendo si considero que la respuesta del Tarot va a disipar o no el centramiento que conseguimos con la persona a través de la lectura de cartas general, que es el mapa de su vida.
Las veces que considero que no  es adecuado hacer esa lectura es porque entiendo que hacerlo es volver a poner atención fuera en vez de dentro y por tanto se desvirtúa el trabajo de centramiento que aporta el Tarot al consultante.
Más que una decisión ética es una decisión higiénica. Si lo que revela el Tarot acerca de la otra persona va a aportarnos más piezas del rompecabezas de nuestro propio mapa, es apropiado leer esa pregunta, si va a distorsionar ese mapa, debemos evitar la pregunta o reelaborarla.

Si un cliente viene a leer el Tarot para corroborar su punto de vista, o para que su-manera-de-pensar-es-la-buena para contraponerla simplemente con la de otro, encontrará en la respuesta del Tarot un espejo que se gira, enseñándole su propia imagen. Lo que le permitirá conectar más profundamente y expandir tu grado de comprensión mental y emocional sobre la persona que pregunta, lo que nos acerca a una realidad más compasiva del otro.

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