El Tarot en nuestra vida. El Loco y el dinero

¿Qué harías si te tocara la lotería de Navidad?

Piénsalo unos segundos…

Todos nos hemos hecho esa pregunta en algún que otro momento, pero no pasamos del fantaseo que supondría engrosar de ceros nuestra cuenta corriente. Pues a eso quiero dedicar este post, al día después de tener tanto dinero.

El Tarot nos explica qué es lo que supone tener mucho dinero, la luz que trae esta situación pero también la sombra.

El Loco, cuestión de ceros

Simplicando, la cantidad de dinero es una cuestión de ceros. En el Tarot el cero se representa por el arcano mayor El Loco.

Por sí solo, al cero, no le damos ningún valor, es nulo pero ¿os habéis fijado qué diferente es, si está a un lado u otro de una cifra?

Representemos con el Tarot cualquier cifra: pongamos la más alta, el 21 con El Mundo, seguida de varios ceros, traducido al Tarot, de varios Locos. El número que representaría engrosaría grandemente nuestra cartera, ¿no es así?.

Traducida la cifra a arcanos mayores del Tarot, obtenemos reflexiones muy interesantes de las cartas acerca del dinero y lo que acarrea tener mucho o poco.

Luz y sombra del dinero

El Loco es pura energía e impulso. Representando cada uno de esos ceros por El Loco, primero observamos que los ceros en el dinero no son más que energía y que contra más ceros, más energía supone y se acumula a nuestra disposición. La energía amplificada por tantos ceros, abandona a El Mundo para dirigirse a un lugar indeterminado… y aquí está el kit de la cuestión.

Si El Loco con cada cero representa una energía amoral, sin rumbo y sin forma, es razonable que sintamos vértigo, pues las cartas nos apelan directamente al sentido de responsabilidad que tenemos respecto a esa cantidad de energía/dinero que, como un caballo salvaje y se retroalimenta y no sabe donde va, pues abandona la carta de El Mundo.

Tanto ceros, tantos Locos uno detrás de otro, pueden hacernos descarrilar fácilmente.

Si no reconducimos esa enorme energía para que se transforme en otra que sea afín a nosotros, podemos sufrir unas desagradables consecuencias. Debemos encaminarla hacia donde sea productiva, pueda fluir y transformarse, porque sino, la sombra de ese enorme regalo que nos ha traído la vida: desperdiciar ese enorme impulso de energía sin forma mi intención podría estancarse o desequilibrarse y traernos problemas, incluso nuestra propia destrucción.

La cantidad de dinero es proporcional al deber de hacer que ese dinero sea fructífero, que fecunde nuestra vida y en extensión, la de otros.

Conclusión

A pesar de la fantasía maravillosa que es ser millonario, el dinero exige responsabilidad.

Contra más dinero, más responsabilidad y mayor es la luz de la que se dispone para hacer lo adecuado con ese capital como también mayor es la sombra que se cierne sobre el que dispone de ese dinero.

Si tenemos claro y presente el potencial de cambio externo y también de transformación interna que trae el dinero,

¡estamos preparados para que nos toque la lotería!

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